
Empieza
donde estás.
Avanza contigo.
No tienes que llegar en forma para empezar a entrenar. Necesitas saber por dónde ir y tener a alguien que te acompañe.
Encuentra tu punto de partida ↓¿Qué te gustaría
poder hacer?
Subir unas escaleras con más soltura. Volver a entrenar después de una pausa. Aprender a mover una barra con seguridad. El objetivo no siempre empieza en el espejo.
Antes de escribir una sesión, me interesa saber qué buscas y qué te ha hecho abandonar otras veces.
- ↗ Empezar con fuerza
- ↗ Recuperar la constancia
- ↗ Aprender la técnica
- ↗ Encajar el entrenamiento en tu semana
Un entrenamiento
con sentido.
Entrenar también es aprender. Saber por qué haces un ejercicio, cómo progresarlo y cuándo ajustar.
otra rutina.
Es un proceso que tiene que encajar en tu vida. El punto de partida, la planificación y el seguimiento forman parte del mismo trabajo.
Hablemos de tu entrenamiento ↗01 Primera conversación
Hablamos de tu experiencia, tus horarios y lo que quieres conseguir. Aclaramos qué necesitas antes de elegir una forma de entrenar.
02 Técnica y planificación
Aprendes los movimientos y entiendes cómo se organiza tu semana. La propuesta se ajusta al material y al tiempo disponibles.
03 Progresión
Revisamos las sesiones y tu respuesta. El siguiente paso se decide a partir de lo que puedes sostener, no de una fecha arbitraria.
04 Seguimiento
Resolvemos dudas y revisamos lo que está funcionando. Si algo no encaja, se cambia la planificación.
La constancia no
me vino de fábrica.
En esta historia de ejemplo, empecé como empiezan muchos: con ganas, una rutina enorme y la idea de que debía hacerlo todo perfecto. En cuanto la semana se complicaba, dejaba de entrenar.
Lo que cambió fue aprender a empezar por algo que pudiera mantener. Entender los ejercicios. Ordenar mi semana. Dejar de medir cada sesión como si tuviera que demostrar algo.
Hoy ese es el enfoque de esta propuesta: escuchar a la persona y construir el entrenamiento desde su situación.
Tu vida no tiene que encajar en una rutina. El entrenamiento tiene que encontrar su sitio en tu vida.
El primer paso
no es una pesa.
Es hablar.
Cuéntame qué quieres conseguir y qué tiempo tienes. Empezamos por ahí.
Interacción de demostración. No contacta con un entrenador real.